viernes, 11 de agosto de 2017

Tasa de empleo, altos costos laborales y presión fiscal




Usualmente, los analistas miran la tasa de desocupación abierta para analizar un mercado laboral, cuestión importante.

En esta nota miramos un índice mas estructural y persistente en el largo plazo a las políticas económicas: la tasa de empleo.

Con adicionales interesantes: el reparto del empleo por género, la presión fiscal, el total de horas trabajadas por trabajador.

Una cuestión no trivial de cara a próximas reformas en Argentina, es que países con bajísimos salarios en dólares presentan las tasas de empleo mas bajas. Mercados menos regulados presentan peores condiciones sociales.

México posee el salario en dólares mas bajo del mundo y tiene su tasa de empleo entre las mas bajas del mundo. Esto no es un argumento teórico sino un dato.

Seguramente un análisis del mercado laboral requiere múltiples variables, pero aún así, no queda completo el análisis que impone por la fuerza que a menores costos laborales mayor es el empleo.

Chile es otro caso que, en paralelo con México, presenta una baja tasa de empleo y una brecha fuerte en términos de empleo y género.


Tasa de empleo
OECD (2017), Employment rate (indicator). doi: 10.1787/1de68a9b-en (Accessed on 12 August 2017)

La idea de flexibilidad para lograr mayor empleo se ve vulnerada aún entre países mas desarrollados y estables. Por ejemplo, el sistema dinamarqués es mas flexible que el sueco, y padece una menor tasa de empleo.

Hay otras cuestiones. Por ejemplo, la cantidad de horas trabajadas, por trabajador, como una variable real mas allá de su monetización.

En este sentido, nuevamente, Chile y México presentan la mayor cantidad de horas trabajadas por trabajador, a pesar de su menor tasa de empleo. Por lo tanto, no parece que el alto costo laboral, expresado en baja cantidad de horas trabajadas, o bien, en altos salarios en dólares, resulten perdedores a la hora de buscar una mayor tasa de empleo.

Aún así, un análisis del mercado laboral requiere múltiples variables


Horas trabajadas anuales por trabajador
Horas trabajadas por trabajador
OECD (2017), Hours worked (indicator). doi: 10.1787/47be1c78-en (Accessed on 12 August 2017)



¿Y la participación laboral?

El análisis no es completo si no se analizan múltiples variables


Participación laboral (15-64 años)
OECD (2017), Labour force participation rate (indicator). doi: 10.1787/8a801325-en (Accessed on 12 August 2017)


Nuevamente, países como la India con una tasa de informalidad del 80%, y con trabajo altamente precario, presenta una baja tasa de participación laboral, al igual que, nuevamente, el país con el menor salario en dólares: México.



Presión fiscal sobre la seguridad social
OECD (2017), Social security contributions (indicator). doi: 10.1787/3ebfe901-en (Accessed on 12 August 2017)

Para el caso de la presión fiscal, nuevamente, los costos laborales son los mas bajos en Chile y México, en términos del GDP (PBI).

Un mercado tiene dos partes

Ni los bajos salarios en dólares por hora trabajada, ni la baja presión fiscal, ni las enormes horas trabajadas en términos relativos en relación al resto de los países, parecen dar señales de mejora en relación con el indicador tasa de empleo de la población mayor a los 15 años de edad e inferior a los 64 años.

Para reflexionar, una mejor oferta laboral juega su rol en el mercado laboral. Mejores resguardos sociales generan incentivos a la oferta laboral (incremento de la participación laboral).

Mejores sistemas de seguridad social generan un mayor costo de oportunidad de mantenerse ocioso, a valor presente mayor de ingresos futuros, fruto de mayores ingresos en la vejez.

Para el caso argentino, quizá sería interesante pensar que Estados responsables que no defaultean los sistemas de seguridad social, quizá generen la confianza en la sociedad para apostar a una carrera en el mercado laboral formal, sin el miedo de que te saqueen tus contribuciones a mitad de camino, pues en términos de inversión, no existe la opción real de retirada en contribuciones a la seguridad social.

Los aportes realizados son irreversibles para los trabajadores que ya aportaron, y lo saben.

¿Quién se jugaría su vida a una carrera de aportes laborales, para obtener sus ingresos previsionales en una etapa cercana a la esperanza de vida promedio de Argentina?

El riesgo de aportar y no obtener nada es muy alto. La inversión en términos de riesgo y retorno se hace excesivamente cara para quien ofrece su tiempo de trabajo. Mas sabiendo que trabajar hasta muy anciano disminuye tal esperanza de vida, y aumenta por consiguiente dicho riesgo.

En estos términos, aumentar la edad jubilatoria en Argentina, con una esperanza de vida situada en 76 años, se presenta como una opción financiera sin vencimiento. un cheque en blanco para el Estado.

En cambio, focalizar políticas públicas en incrementar los ingresos previsionales mediante la generación de empleo formal, con instituciones crediticias no usurarias y una fuerte apuesta al sistema escolar, es una mejor alternativa que destruir los incentivos sobre la oferta laboral, elevar las tasas de interés y defaultear los ingresos futuros.

Si la política es efectiva cuando es no anticipada, esta se anticipa unos 30 años para quienes aun no ingresaron al sistema de aportes.