jueves, 7 de septiembre de 2017

Al campo y a Argentina les sirve el modelo anterior



Argentina ha perdido debido a la quita de retenciones unos 25.000 millones de dólares en menos de dos años, en endeudamiento externo.
Crecer hoy a fuerza de agro no es viable por el tratado de Roma de 1957 y sus modificaciones de 1986, y por la protección en general del resto del mundo. Esto hace mas empinada la curva de demanda de oleaginosas y del petroleo: a mayor produccion mundial los precios caen un 20-30%.
Sacando la crisis 2008, las comodities no son mas un boom. Si Argentina se propone duplicar o triplicar sus exportaciones de granos caerán los precios mundiales. Inviable.
Por eso, dada la estructura de la curva de demanda de granos, es que el tipo de cambio competitivo requiere retenciones al campo, asi fomentamos transables distintos a oleaginosas y poroto de soja.
Al campo un tipo de cambio atrasado le viene peor que uno alto con retenciones moderadas. Sino miren el período 1979-1980 o la convertibilidad. Y a la industria ese modelo le sirve, además que ayuda a endeudarnos menos.
Por otra parte, los precios no son cooperativos sino que se negocian con poder político en el mundo. Y los derechos aduaneros, incluso a la importación, son utilizados como herramienta de negociación en Europa y EEUU. De nada sirve hablar de integración sino existieran los aranceles en el mundo, las licencias y las cuotas de importación. La cooperación económica siempre es posterior a la negociación mundial, que requiere aranceles.
Ademas, china ya está dinamizando su función empresarial con gasto en innovacion, producirán (tambien gracias a nosotros) embriones para tener su ganado, su propia comida. Ya tienen robótica y una progresiva tecnificación aplicada a alimentos.
Hay que pensar la estrategia de desarrollo.
El agro en los 90 no terminó bien.
Como Argentina es un pais con solo 1,5% de exportaciones netas sobre su PBI, necesita exportar mas, y para ello un tipo de cambio mas alto. Pero el mismo es inviable sin una recaudación fiscal que acompañe ese despegue exportador, y promueva una base social y política que dé el consenso necesario.
A medida que las exportaciones despeguen, las retenciones nos darán los recursos para evitar el endeudamiento, porque se incrementará su base de tributación.
El agro no despegó por la quita de retenciones sino por la mejora del tipo de cambio, que fue inicialmente del 60% y del 93% teniendo en cuenta retenciones. Si el tipo de cambio se aprecia, Argentina pierde. Y el agro también.
Por otra parte, si se pretende crecer a base de exportaciones agrarias, y achicar el consumo interno, entonces tampoco el déficit puede cerrarse con impuestos a lo que querés ajustar.
Aún están a tiempo. Mañana ya sobreendeudados será tarde.
Los liberales deberían repensar los derechos de exportación que propuso el padre de la libertad Stuart Mill

Agradezco al profesor Eduardo Conesa por sus ideas aunque los errores de interpretación corren por mi cuenta.